Para 2025, se prevé que la población del CCG alcance los 57 millones de habitantes, y se espera que otros 14 millones de personas llamen a la región su hogar para 2050. Los entornos urbanos tradicionales no suelen estar diseñados para acoger a una población creciente, sobre todo en términos de infraestructuras y sostenibilidad. Por ello, el avance de la región hacia entornos de ciudades inteligentes es más importante que nunca, y el sector de los servicios debe dar un paso adelante para desempeñar su papel en la transición.

Aunque las cosas se han ralentizado como consecuencia de la pandemia de Covid-19, el mundo nunca ha visto una evolución tan rápida como la que ha experimentado en las últimas décadas, y el CCG no es una excepción.

La urbanización es relativamente nueva en esta región. Esto supone una ventaja, ya que los gobiernos de esta región tienen la oportunidad de aplicar la sostenibilidad en una fase bastante temprana de su desarrollo, en comparación con la necesidad de abordar retroactivamente los problemas de las ciudades centenarias, incluso milenarias, de Europa.

Las ciudades representan hoy el 54% de la población mundial, cifra que aumentará al 70% en 2050. El crecimiento de la población ejerce una presión sobre las infraestructuras y los servicios esenciales, como la energía, los hospitales, etc. También representan el 75% del consumo mundial de energía y el 80% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI).

Diseñar y adaptar los entornos urbanos existentes para que sean más sostenibles es fundamental para el bienestar de las comunidades que residen en ellos, así como para el bienestar del planeta, y aquí es donde las empresas de gestión de instalaciones deben intensificar su juego para mirar al futuro, en lugar de centrarse en solucionar los problemas actuales.

Una empresa tradicional de gestión de instalaciones tiende a trabajar con medidas preventivas. Por ejemplo, trabajar para garantizar que el aire acondicionado de un edificio funcione correctamente para que los residentes pasen el verano, realizar un mantenimiento y una limpieza regulares, etc. Aunque no cabe duda de que estos servicios son necesarios, también existe una creciente concienciación y la consiguiente demanda de adoptar medidas más sostenibles tanto entre los clientes como entre los proveedores de servicios de gestión de instalaciones. Sin embargo, el movimiento hacia la prestación de los servicios que la sociedad necesita para lograr la sostenibilidad es lento.

Tal vez el hecho sea que no hay suficiente conciencia del potencial de las empresas de servicios para remodelar el futuro de los entornos urbanos. Las ciudades y comunidades tienen sistemas complejos con varias partes móviles, como el transporte, la fabricación, el desarrollo urbano y otros, que requieren especialistas para gestionar los servicios y los activos. Mediante el uso de tecnología punta y soluciones inteligentes, una empresa de gestión de instalaciones puede ser un socio del sector público, contribuyendo a realizar la transición necesaria para ser más sostenible en términos de consumo de energía, infraestructura, etc.

Entonces, ¿qué puede -y debe- hacer una empresa de gestión de instalaciones por los entornos urbanos en evolución? Empezando por el principio, la participación en la planificación y el desarrollo permitirá que las ciudades crezcan de la manera más sostenible desde el principio. Esto puede implicar todo, desde un diseño consciente de la energía hasta la accesibilidad y una infraestructura sólida y escalable que sea capaz de crecer junto con las necesidades de la comunidad.

Mediante el desarrollo de un modelo digital de la ciudad basado en la inteligencia artificial (IA), potenciado por algoritmos de datos, es posible generar predicciones sobre cómo funcionará el entorno en el futuro en circunstancias potenciales ilimitadas, permitiendo así el desarrollo de contingencias y sentando las bases de un entorno sostenible desde sus primeras etapas.

Hoy en día, a una empresa de gestión de instalaciones le compensa tener conocimientos tecnológicos que le permitan colaborar con los proveedores de soluciones de telecomunicaciones, seguridad y otros. La empresa de gestión de instalaciones de hoy en día debe ser flexible y ágil, en consonancia con el mundo tecnológico que nos rodea. Cualquier empresa que pretenda dormirse en los laureles de los servicios tradicionales corre el riesgo de quedarse atrás en un entorno cada vez más impulsado por la tecnología.

Es responsabilidad del sector guiar a los clientes hacia un futuro más sostenible. Ya sea trabajando con ellos en la construcción de un proyecto desde cero, o abordando de forma retroactiva las estructuras existentes para hacerlas más sostenibles, se trata de un viaje esencial y continuo que debe emprenderse en beneficio de los clientes, las comunidades y el planeta por igual.

Ian Harfield es el vicepresidente ejecutivo de ENGIE Solutions, Oriente Medio, Asia Central y Turquía.

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